Cuatro ejercicios para optimizar el aprendizaje en niños con TDAH

Ampliamente conocido y bastante común en muchas familias, el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) afecta la capacidad de concentración, el autocontrol y otras destrezas significativas para la vida diaria.

Se trata de un trastorno que envuelve un conjunto de habilidades clave conocidas como “la función ejecutiva” donde se incluyen la facultad de enfocarse, de organizarse y de usar la memoria funcional.

Incompatibilidades en el desarrollo de la anatomía y las conexiones cerebrales son las causantes de este trastorno que frecuentemente se despliega en integrantes de una misma familia.

Los niños con TDAH tienen dificultades para concentrarse en los detalles, porque les cuesta mantener la atención en cualquier tarea o actividad.

A veces cometen errores por descuido, ya que se distraen fácilmente con estímulos intrascendentes.

Igualmente en muchas ocasiones les cuesta seguir órdenes o instrucciones y terminar los deberes.

Otra característica de los pequeños con este trastorno es que se remueven en el asiento o agitan excesivamente las manos y los pies. Además, se levantan súbitamente en aquellas situaciones en las que deberían permanecer sentados.

Son grandes los desafíos y dificultades que experimenta un chico con TDAH en la escuela, la casa y con sus amistades. Es por ello que requiere de toda la ayuda necesaria.

Parte de esa ayuda pueden ofrecerla ciertos ejercicios para optimizar su aprendizaje.

  1. Fútbol

Aunque es uno de los ejercicios más recomendados para los niños con TDAH, el fútbol muchas veces hace que ellos pierdan el interés y se descuiden en los momentos cruciales del juego.

También ocurre que otros pequeños con el trastorno no logren la adecuada coordinación, no puedan concentrarse debidamente y en consecuencia no sean del todo aceptados por el resto del equipo.

A pesar de todo lo anterior, el fútbol es un magnífico ejercicio para niños con TDAH, porque proporciona beneficios concretos como el desarrollo de habilidades comunicativas, fortalecimiento de la capacidad lógica y de la socialización, así como la tolerancia a la frustración.

  1. Atletismo

Los ejercicios que conlleva el atletismo permiten incrementar la coordinación y destrezas sociales de los niños con TDAH.

Existen una gran cantidad de relojes pulsómetros para niños que controlan su actividad mientras se divierten.

Al tiempo que fortalecen sus músculos tienen una importante manera de canalizar su energía.

El atletismo posee un significativo componente de relajación, ya que libera endorfinas, lo que provoca que el pequeño sienta placer al realizar el ejercicio.

  1. Natación

Este es el deporte más recomendado para niños con TDAH y una de las razones principales es que constituye una vía para descargar un alto nivel de energía.

Al principio es posible que aprender lo básico le produzca fastidio y quiera abandonar las aburridas clases, pero a la larga comenzará a amar el completo ejercicio que implica nadar.

También es probable que un pequeño con este trastorno tenga al inicio algunas dificultades para coordinar brazos, piernas y respiración pero llegará a disfrutarlo enormemente.

La natación logra que los niños con TDAH se diviertan mientras hacen ejercicio.

  1. Taekwondo

Debido a la disciplina y concentración que requiere, esta arte marcial es muy aconsejada por los especialistas para pequeños con este trastorno.

Contrario a lo que suelen pensar algunos padres, el Taekwondo no propicia la violencia en niños con TDAH.

El ejercicio que implica realizar este deporte de contacto eleva considerablemente la autoestima, porque la imagen que el niño llega a tener de sí mismo es muy positiva.

 

 

 

 

 

 

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